Se perfectamente lo duro que es perder una batalla, pero ahora que está todo arreglado, no quieres volverlo a intentar. Sé muy bien lo que duele dejar a alguien que amas también sé muy bien que con decir “lo siento” no basta. Pero tengo una razón por la cual sentirme contento, he retomado el control de mi vida y sigo viviendo sin más. Levanto la cabeza y me seco las lágrimas, pero si algún día vuelvo a llorar, espero que sea de felicidad.