En nuestra vida cotidiana, muchas veces queremos encontrar soluciónes rápidas, triunfos apresurados, sin entender que el éxito es simplemente el resultado de nuestro crecimiento interno, y que éste requiere tiempo. Seguramente, la impaciencia en muchos que esperan resultados a corto plazo es un arma de doble filo, abandonan súbitamente la tarea emprendida, justo cuando ya estaban a punto de conquistar la meta, sin pensar que el momento oportuno está por llegar... en un instante a otro.